LONDRES.- No podía ser de otra manera: en la última competencia de los Juegos Olímpicos participó un argentino y nos dejó la última historia de Londres: Miguel Bárzola terminó en el puesto 35 de la maratón con 2 horas 17 minutos y 54 segundos (a 9' 53'' del ugandés Stephen Kiprotich, ganador) aunque su verdadero récord fue la voltereta que le dio a su vida.

"Antes trabajaba en la construcción, era albañil, y desde hace cuatro años me dedico sólo a entrenar", contó emocionado el atleta de 30 años que no pudo imitar la gesta de Delfio Cabrera, una de las glorias en la disciplina que en los juegos de 1948 ganó la de oro aunque él quedó conforme con lo suyo. "Eso no está nada mal", dijo.

Esa historia es conocida para Bárzola, que vivía en Bragado, en el centro de la provincia de Buenos Aires, pero que se mudó a España hace ocho años porque quería ser atleta. "Allá se le dan mucha más bolilla al atletismo. Me dieron apoyo y pude llegar a cumplir este sueño", aseguró.

Pudo dedicarse exclusivamente al atletismo cuando recibió el apoyo del Estado argentino en los últimos años y ahora vive en Alicante. "Espero llegar a Río con fuerza", dijo. (Especial-DPA)